según algún diccionario: colección de inscripciones recuperadas en fragmentos de lápidas de época clásica.

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15.7.11

corazón tan plasta

Entre las diferencias que permiten distinguir una obra maestra de un ejercicio monumental de pedantería literaria, está que la obra maestra tiene ideas y hallazgos que el pedante se empeña en demostrar que ha tenido, o al menos intuido.

"Corazón tan blanco", novela que ha dormido intacta en mis estanterías quizá más de quince años, por alguna razón sin duda sabia, parece haber sido escrita a golpe de recurso literario que la vehemencia de la juventud o el exhibicionismo de su autor han impedido velar convenientemente en el flujo natural de una narración razonable, y se muestra impúdicamente sobresaltando, dificultando la lectura, convirtiéndola en un pasatiempo estilístico en el que uno imagina al fantasma (espíritu, quiero decir) de Julián Marías sentado a su lado, con una sonrisa satisfecha, encantado de estar propinando tanto susto a su lector.

11.6.11

LOS ANTIGUOS DIRIGENTES...

Mi querido amigo José María Cabeza nos ha regalado este texto del maestro Zhuangzi (o sería más apropiado decir el Maestro Zhuang), traducido por él mismo.

Escrito hace 2.400 años, el fragmento está habitado por el genio de la inmortalidad, que distingue a las obras maestras. Entre otras cosas ilustra sobre el carácter cíclico e irreductible de la naturaleza humana. Léanlo y asómbrense:

"Los antiguos dirigentes creían que el éxito del gobierno residía en el pueblo y el fracaso en ellos mismos. Por lo tanto, con que una sola persona perdiese la vida eran capaces de aceptar su responsabilidad y retirarse. Pero ahora es diferente. Los dirigentes actuales ocultan lo que debe hacerse y desprecian al pueblo llamándole ignorante cuando no les comprende. Infligen dificultades a los ciudadanos y los denuncian cuando no pueden superarlas. Imponen cargas excesivas y castigan a aquellos que se rebelan; fuerzan a los ciudadanos a trabajar hasta la extenuación y si no pueden continuar son eliminados. Cuando la gente ha llegado al límite de su capacidad y de sus fuerzas cae en el engaño. Si los dirigentes recurren a la hipocresía a diario, ¿cómo será que los funcionarios y el pueblo no se han de volver hipócritas?

Cuando la resistencia es insuficiente, la hipocresía aumenta; cuando el conocimiento no es suficiente surge la decepción; cuando escasean los bienes se incrementa el robo. ¿A quién deberíamos entonces culpar por tales actos de asalto y piratería?"

古之君人者,以得在民,以失在己;以正在民,以枉在已。故一形有失其形者,退而自。今不然,匿物而愚不,大为难而罪不敢,重任而其涂而不至。民知力竭,伪继之。日出多,士民安取不。夫力不足则伪,知不足欺,不足盗。盗窃之行,于谁责而可乎

15.3.10

sobre geografía

Recopila Alberto Manguel, en una lúcida recensión del libro "Lejos de dónde" (Cozarinsky 2009) un par de citas que invitan a la reflexión geográfica. Copio:

"Cuenta Northrop Frye que un viajero en el norte de Canadá, desorientado por la vastedad del Ártico, se vuelve hacia su guía inuit y exclama: "¡Estamos perdidos!". El guía, sorprendido, le contesta: "¿Perdidos? No estamos perdidos: estamos acá".

A este sentimiento de hogareña ubicuidad, que cuestiona nuestra capacidad para reconocer referencias en parajes que nos resultan ajenos, Edgardo Cozarinsky contrapone la noción contraria. Un muchacho judío decide dejar su mísera aldea en Galitzia o Besarabia, y su madre llora sin consuelo: "Hijo mío, ¿por qué te vas tan lejos?". "¿Lejos?", dice el hijo. "¿Lejos de dónde?".

La distancia relativa respecto a un origen de referencia se revela aquí directamente proporcional al vínculo emotivo que nos une a ese origen. El "dónde" no pertenece a la geografía, sino a la memoria. Me ha recordado a una afirmación en el extremo opuesto de la identificación con el lugar, la archiconocida respuesta de Rafael El Gallo que, llegado en barco a Vigo de una gira americana, se empeñaba en salir inmediatamente en coche para Sevilla. Fue interpelado por uno de sus mozos que le pidió que descansasen una noche en el lugar, argumentando el cansancio acumulado y que Sevilla estaba muy lejos. Ahí el maestro dio un respingo, paró el reloj, templó y mandando sentenció la frase que ha quedado para el mármol: "Sevilla está donde tiene que estar. Lo que está lejos es esto."

No tengo mucho más que aportar de momento, pero la recensión me ha inquietado lo bastante como para dejarla transcrita aquí. Espero comentarios.

18.2.10

Elencos Umbertianos

http://www.uimp.es/blogs/sevilla/2010/02/18/conferencia-de-umberto-eco-en-sevilla/

De la Conferencia impartida por Umberto Eco en Sevilla, el 17 de Febrero de 2010, en la Iglesia del Hospital de los Veberables, con el título "El vértigo de la Lista".


Vertiginosa fue la conferencia, la agilidad mental de su autor y su erudición. Cualidades que dibujan la fama de Umberto Eco. En definitiva, Eco fue Eco en grado superlativo.
Para ello eligió un argumento que se presta al lucimiento erudito y al juego de la palabra como pocos, el elenco. Práctico o poético, en distinción que él mismo enunció y ejemplificó con la lista de los amoríos de don Giovanni, a cargo de Leporello (práctica, finita e inclusiva de una totalidad) o con las letanías a María Santísima (poética, virtualmente infinita, que pretende transmitir un sentimiento de vértigo, de grandeza, ilimitado).
Tras pasar por esta y otras distinciones lúcidas, reveladoras (la definición sistémica frente a la definición por enumeración de propiedades), tras recitar listas memorables de la literatura o la protociencia, como la de los mil tipos de testículos (cojones, para ser exacto, y en español), terminaría en dos listas absolutamente memorables de la literatura, obras del genio de Borges, la descripción del Aleph y la clasificación de los animales en "cierta enciclopedia china que se titula Emporio celestial de conocimientos benévolos" que aparece en el ensayo-ficción "El lenguaje analítico de John Wilkins"; la primera como muestra de elenco que pretende incluir explícitamente el universo a través del caos y la segunda como desafío a cualquier orden lógico o lógica de ordenación, que alcanza la cumbre del caos, la destrucción de la "elenquistica" (por la belleza de estas dos listas, las incluyo al fin de esta nota).
Desde aquí, la www, "la madre de todas las listas", hagamos un homenaje a la inteligencia del piamontés ubérrimo, y su capacidad de sorprendernos con cualquier argumento que se aproxime, siquiera remotamente, sus soberanos dominios de la semiótica. Laudate Eco!
_______________________________________________________
La descripción del Aleph, por Borges:

"En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace treinta años vi en el zaguán de una casa en Fray Bentos, vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena, vi en Inverness a una mujer que no olvidaré, vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo, vi un cáncer en el pecho, vi un círculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un árbol, vi una quinta de Adrogué, un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio, la de Philemon Holland, vi a un tiempo cada letra de cada página (de chico, yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche), vi la noche y el día contemporáneo, vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala, vi mi dormitorio sin nadie, vi en un gabinete de Alkmaar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplican sin fin, vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba, vi la delicada osatura de una mano, vi a los sobrevivientes de una batalla, enviando tarjetas postales, vi en un escaparate de Mirzapur una baraja española, vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de un invernáculo, vi tigres, émbolos, bisontes, marejadas y ejércitos, vi todas las hormigas que hay en la tierra, vi un astrolabio persa, vi en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino, vi un adorado monumento en la Chacarita, vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente había sido Beatriz Viterbo, vi la circulación de mi oscura sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, y en la tierra otra vez el Aleph y en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo."

No he encontrado palabras aún para glosar esta pieza, me remito a las de Eco.
Y ahora, la enciclopedia china de los animales:

"...

Esas ambigüedades, redundancias y deficiencias recuerdan las que el doctor Franz Kuhn atribuye a cierta enciclopedia china que se titula Emporio celestial de conocimientos benévolos. En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en


  1. pertenecientes al Emperador
  2. embalsamados
  3. amaestrados
  4. lechones
  5. sirenas
  6. fabulosos
  7. perros sueltos
  8. incluidos en esta clasificación
  9. que se agitan como locos
  10. innumerables
  11. dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello
  12. etcétera
  13. que acaban de romper el jarrón
  14. que de lejos parecen moscas
..."
Tampoco es probable encontrar palabras bastantes para describir la inquietud que transmite este listado, que se resiste a cualquier catalogación taxonómica... ese "etcétera" en medio del la lista hace ya suficientemente incomprensible el conjunto, pero no contento, Borges elenca a su vez "los incluidos en esta clasificación"(!) destruyendo irremisiblemente los cimientos de la lógica, uno de cuyos pilares es que lo listado no se puede incluir en una lista, como no se puede incluir lo definido en la definición.
Sólo para rememorar estas dos listas hubiese merecido la pena la conferencia.
Gracias

_______________________________________________________

Mi buen amigo Carlos Porras me facilita un nuevo elenco nada desdeñable, se trata del índice de una obra de Fray Andrés de San Miguel, fraile carmelita y gaditano por más señas, emigrado a México para difundir la carpintería de lo blanco, en su calidad de arquitecto de la orden, a finales del XVI y principios del XVII.
Lo transcribo:

Primera Parte:

Templo del Rey Salomón.

Análisis de templos del Perú. (¿estuvo alguna vez allí?)

Reglas para construir iglesias de la Orden.

Segunda Parte:

Tratado de arquitectura.

Tratado de matemáticas.

Tercera Parte:

Tratado de Hidráulica: aguas, acueductos, bombas y desagües de la ciudad.

Relación del viaje a Nueva España en la Santa María de la Merced.

Demostración de la Gracia de la Virgen mediante cálculos numéricos.

Breves notas sobre priscos y melocotones.

Esto se llama ir de lo general a lo particular. Los dos últimos apartados se prometen apasionantes. Es brillante la nota de Carlos en la que me hace una lúcida reflexión: "Te recuerdo que, Alcaudete, que hasta hace tiempo era un reconocido productor de orejones, tiene por patrona a la Virgen de la Fuensanta..... " lo que resuelve, de momento, la relación entre el tratado de hidráulica, la gracia de la Virgen y los melocotones. Algo hemos avanzado (si admitimos que Fray Andrés tuvo su revelación particular en las inmediaciones de Alcaudete, claro...).

25.1.10

FUNDAMENTOS ARQUITECTÓNICOS PARA UN TURISMO SOSTENIBLE



Mi nuevo libro, del que adelanté el prólogo en un post anterior, ya está en la calle.
Quien quiera un ejemplar calentito no tiene mas que pedirlo.


















Ha sido un proceso lento, pero finalmente tenemos un escalón sobre el que auparnos para alcanzar el siguiente en nuestra investigación.
Espero comentarios. Ánimo, sólo son 400 páginas y con ilustraciones!



29.9.09

PRÓLOGO

Deo volente, dentro de poco voy a publicar un libro de esas cosas en las que me entretengo. El título, por más señas, vendrá a ser "Fundamentos arquitectónicos para un turismo sostenible".
No pretendo que se lo lea ningún amigo, a los que prefiero conservar como tales, y es fatigoso repetir la explicación sobre el contenido del libro, pero por fortuna ha venido en mi ayuda el magnífico prólogo que el libro ha tenido el honor de merecer. Lo escribe el prestigiosísimo investigador, y sin embargo amigo, José María Cabeza y describe el empeño del libro mucho mejor de lo que yo sabría hacerlo.
No creáis los halagos que contiene, el autor ha sido generosamente sobornado, pero si lo leéis, además de obtener alguna enseñanza de la inagotable cultura de José María, es probable que me /os ahorréis una explicación mucho menos interesante.
Ahí va:

PRÓLOGO

©2009 José María Cabeza Lainez

El escrito que, contra pronóstico, ha caído en sus manos marcará el fin de un milenio para el pensamiento arquitectónico, si es que éste aún existe.

La industria turística como es bien sabido es ya la más importante del mundo, y seguirá siendo así hasta que las arenas del tiempo se agoten y el sol cese de brillar. Un instante no tan lejano como usted piensa.

Sin embargo, poco o nada se habrá hecho por trasladar la cuestión a un terreno científico.

Las Facultades que se crearon ex profeso en los últimos años se han centrado casi exclusivamente en la atención al visitante o turista, y en el modo altamente comunicativo e inter-subjetivo de satisfacer sus deseos más superficiales e inmediatos.

Sin embargo se le atribuye a Paul Bowles, en su obra The Sheltering Sky de 1949, la siguiente e importante distinción:

Mientras que el turista por lo general se apresura a Volver a casa tras unos pocos días o semanas, el viajero no pertenece ni a éste lugar, ni al próximo ni tampoco al anterior, se mueve con parsimonia durante años, yendo de una parte del mundo a otra, sin saber si algún día Volverá ni adónde.[1]

Traducido este fragmento a términos de Ecología, el turista vendría a significar un depredador. En cambio el viajero, fundiéndose con la Naturaleza, se ocuparía de regenerar su hábitat temporal, tanto física como culturalmente, igual que hacían los antiguos monjes giróvagos de Asia. La Vida es la Vía, se dice en el Dao que luego se tornó Zen y llegó caminando hasta Machado.

Nuestra exangüe disciplina Arquitectónica ha sido, como en el Burlador de Sevilla, una suerte de convidado de piedra que, al no intervenir apenas en el proceso turístico, se limitaba a recoger algún eco de vagas ensoñaciones folklóricas, no necesariamente españolas sino también africanas, centroeuropeas, polinesias, filipinas o caribeñas, semblanzas de etnicidad y paraísos artificiales con alcohol y viandas a bajo precio en cuanto a lo confesable.

Hasta que apareció uno de los pocos arquitectos interesantes que quedan en España, el pionero de la arquitectura bioclimática Benito Sánchez-Montañés, para poner voz, en este campo, a aquello de lo que la Arquitectura de hoy no habla: el Medio Ambiente; tan precario y exiguo que uno está tentado de sustituir la palabra “medio” por “miedo”, y proferir así el “miedo ambiente”, que sería una especie de versión cósmica del deportivo “miedo escénico”.

Sánchez-Montañés hace frente a esta trivial panoplia de historicismo moderno y artisticidad secularizada, mediante el carácter igualitario y la objetividad de la Ciencia.

Diseño Científico

En efecto, el premio Nobel neozelandés Rutherford, dejo dicho que la Física que no se le puede explicar al camarero de un bar, no es buena Física.

Ninguna otra actividad o faceta humana parece secundar o, al menos, apreciar tal axioma y por supuesto la Arquitectura no es ninguna excepción.

Con ese punto de partida, las ansías de objetividad nunca se agotarán en la Ciencia; a su vez en la actividad arquitectónica, sostiene Sánchez-Montañés, debería iniciarse esa difícil senda. Por ello, en la presente obra, el umbral de la objetividad es hollado cabe dos columnas: Monitorización o conocimiento instantáneo de la realidad espacial a través de sus sensaciones, y Simulación o sondeo del comportamiento futuro de los fenómenos de la arquitectura.

La opción que este texto nos presenta supone introducir la ciencia en los procesos de concepción arquitectónica, es decir una nueva alianza entre filosofía y ciencia.

A su vez la operación se ejecuta con un doble objetivo: re-culturar la Naturaleza y re-naturalizar la Cultura.

Esto conduce a un sistema de Composición que hemos dado en llamar Diseño Científico. Nunca anteriormente se había abordado ese proceso conscientemente en la arquitectura. Si hubo algún tímido intento fue inmediatamente condenado al ostracismo o a la marginalidad (por ejemplo en los casos de Yona Friedman y Christopher Alexander), como conoce por propia experiencia el autor.

Su aplicación consciente permitirá generar una nueva poética que acepte y asuma requerimientos desde todos los campos de la actividad, de la comprensión y de la sensibilidad humana, sin exclusión posible.

Esta poética debe entenderse como un potencial que aspira a satisfacer las más amplias expectativas de todos los seres humanos y, al mismo tiempo, producir el más alto nivel de emoción estética entre las personas.

Las estrategias que aquí se desarrollan, han dejado de ser “proyectivas” para convertirse en “trayectivas”, el diseñador y el usuario, como sugería Bowles, no serán ajenos al medio o al proceso productivo, sino que se complementarán con éste en una relación emotiva y simbiótica.

Debemos recordar al efecto, que el conocimiento fue y es sobre todo aisthesis, es decir sensación, y los estímulos sensoriales que conducen a la creación de un conocimiento son los mismos que favorecen su transmisión.

Ante éste y otros aires de objetividad, ambientalistas conversos proclaman a los cuatro vientos: “la sostenibilidad no es sólo cuestión de ciencia ni menos aún de energía, consiste sobre todo en la concienciación ciudadana” (que en este contexto lamentablemente, debe leerse como “manipulación”); con ello, simplifican tanto los hechos que todos quedan contentos y pueden volver a sestear, sobre todo los muy perspicaces políticos, aunque el problema, claro está, sigue sin resolverse.

Lo cuentan como si la cuestión científica y energética estuviera ya resuelta hace largos años o fuera alguna divina ocurrencia. Lo dicen también como si quisieran olvidar que cada vez que la ciencia o la tecnología, producen un avance el mundo cambia permanentemente para mejor y ya nadie se acuerda de cantinelas como el éter, el flogisto o la clorosis.

Por el contrario, las teorías expuestas en la siguiente obra, podrán estar equivocadas, pero al menos se han llegado a formular y a probar. El problema, es que no hay otra teoría alternativa para contestar o negar éstas.

Los ambientalistas de moda, que pueden perfectamente presidir alguna ONG mundial con sede en New York o Paris y ser (per)seguidos por miles de personas, no construyen teorías sino propaganda y no pueden demostrar ni experimentar absolutamente nada con su sarta de vaguedades, incertidumbres y medias verdades, tal vez leídas en alguna parte y justificables, pero nunca medidas por ellos mismos ni sus colaboradores.

Por eso les profetizo lo siguiente: cuando la cuestión energética esté verdaderamente resuelta o sea una veleidad del subconsciente, nadie volverá a hablar jamás de la “sostenibilidad” (punto).

Ya lo cinceló el poeta William Blake al escribir: “Divinidad disfrute de Inagotable Energía”, o sea el fin de toda tragedia, consiste en que el ser humano llegue a ser inmortal y se una con la tierra y el cielo.

Benito Sánchez-Montañés nos propone penetrar en un Dominio donde las manipulaciones resulten difíciles si no imposibles, y donde todas las creencias sean igualmente respetables y por la misma razón (sin entrar a enjuiciarlas) nunca puedan convertirse en justificación o fin último.

Es decir, un lugar donde sea posible demostrar todo aquello que se expone y el acuerdo o la alianza puedan darse en función de la inteligibilidad y la objetividad.

Terra Incognita

En el Libro XIV de Zhuangzi (400 A.C.) encontramos:

“¿Acaso el cielo se encuentra en perpetuo giro? ¿Y la tierra mora en reposo? ¿El sol y la luna se persiguen mutuamente? ¿Quién dirige y guía estos movimientos? ¿Quién los sostiene y los conecta? ¿Quién es tal que sin tensión ni esfuerzo, los produce y mantiene? ¿Existe quizás un proceso desconocido por el cual no podrían ser de otro modo? ¿O bien se mueven y giran por incapacidad de detenerse ellos mismos?”

“Wuxian Shao dijo: “Ven y aprende. En el cielo hay seis direcciones y cinco elementos. Cuando los emperadores y los regentes actúan de acuerdo con aquellos, surge el buen gobierno. Cuando los desafían, cunde la degradación. Observa los preceptos de los Nueve Hexagramas Luo, por los cuales el gobierno puede guiarse y la virtud se expande. Busca e ilumina todo aquello que hay bajo el cielo y todo cobrará vida. Es esto lo que otorgan los regentes augustos”

El daoísta nos alerta para recuperar la dimensión primigenia de un lugar por encima de nostalgias del pasado u otra consideración costumbrista. El único método eficaz y digamos que real para lograrlo, descartada la imitación mimética de la naturaleza, es el método científico.

Por eso Benito Sánchez-Montañés, a pesar de la incomprensión que esto le genera, mide con sensores las variables ambientales de los edificios destinados al Turismo, examina su comportamiento mediante modelos térmicos o bien simula las condiciones predecibles a partir de complejos programas informáticos, para producir un progreso real y tangible que sirva a ésta sociedad poliédrica.

El ambiente es luz, color y sonido. Como en el Dictum del Sutra del Loto, “el vacío son formas y las formas son vacío”. Las operaciones con el espacio no pueden ser otra cosa que operaciones con el ambiente. El legado de la historia, incluso dentro de la rama tectónica, no será sino la panoplia de soluciones ambientales que se han querido ver, con más o menos buena intención, bajo la forma de estilos.

En la antigua China el bandido Zhi asombró a Confucio al decirle: “La Tierra y el Cielo son ilimitados y eternos pero para los hombres, la muerte es inevitable.”

Habrían de pasar 2.500 años hasta que el arqueólogo Kanellopoulos identificase esta sentencia con el deseo por la Arquitectura, limitar lo Infinito, superar lo Inevitable, sublimar la Majestad de la Muerte.

Mientras que bajo esas sobrecogedoras ideas subyace un entendimiento de la Arquitectura como modo de dotar de expresión arquitectónica a las leyes comunes de la Naturaleza y la Colectividad, en la actualidad, más se diría con Eladio Dieste, que hemos confundido lo infinito con lo indefinido.

Llegados a este punto, lo consecuente sería devolver esos mismos principios a la Arquitectura del porvenir. Es en ese proceder, como ya hemos anunciado, donde tendrán cabida los quehaceres de la ciencia.

Arquitectura y Turismo

Fue Geoffrey Bawa, el arquitecto de Sri Lanka quien hacia 1980 se ocupó en primer lugar de las cuestiones del Turismo Ecológico, su Hotel Kandalama cerca de Dambulla, en el triángulo de oro del Patrimonio Mundial de aquella isla bendita y hoy atribulada, se yergue cubierto de vegetación como un referente incontestable frente a la ciudadela en la roca de Sigiriya.

Había tenido eso sí, el formidable precedente del Ashram de Sri Aurobindo, terminado en los 40s en Pondicherry y construido por Antonin Raymond frente a las ignotas playas del golfo de Bengala; en el legendario último refugio del apóstol Santo Thomma. La única mano de obra de la que dispuso fue la de un puñado de discípulos tamiles del gurú, que no eran ni tan siquiera obreros y no sabían nada de hormigón, he aquí la Ecología.

Recientemente, el arquitecto Justo García Rubio declaraba sobre la Terminal de autobuses en Casar de Cáceres, que su premiado edificio quería ser una metáfora del Viaje.

Entonces, ¿qué es verdaderamente necesario trasmitir mediante nuestra arquitectura para inducir deleite?

Una vez más el pensamiento oriental viene en auxilio:

Zhuangzi y Huizi paseaban por un río en la comarca de Liang cuando Zhuangzi dijo: los peces acuden a jugar alegremente, así es como ellos se contentan.

Huizi respondió: si no sois un pez, ¿cómo sabéis que los peces están contentos?

Zhuangzi replicó: vos no sois yo ¿cómo sabéis que yo no sé si los peces están contentos?

A lo que Huizi dijo: Yo no soy vos y admitiendo que no os conozco del todo, resulta claro que no sois un pez, lo que hace que esté seguro de que no sabéis si los peces están contentos.

Volvamos al origen de la cuestión, pidió Zhuangzi, vos me habéis preguntado cómo yo sé que los peces están contentos, así que al preguntar eso, sabíais bien que yo conozco la respuesta: lo sé porque yo mismo he acudido a solazarme a este río.

Es cierto, lo mejor que tenemos para ofrecer y disfrutar es nuestra propia Tierra, Ambiente, Naturaleza, o como dije en otro escrito sobre Astronomía, la capacidad de Aposentarnos y Habitar el Tiempo; el único fin posible para la Arquitectura.

Viaje a ninguna parte

El corolario de este libro es que el paradigma de producción espacial en el Mundo ha de ser paulatinamente ampliado hacia un concepto más científico de habitabilidad que recupere el espesor antropológico de lo construido y la comunicación entre el hombre y su entorno del mismo modo que ocurriera en la antigüedad.

Hoy se hace patente que no es viable un sistema planetario de urbanización que ha sido consecuencia de la cultura mediática del consumo, la globalización económica y la crisis de la política.

La red turística que se genera globalmente es insostenible desde la propia perspectiva ecológica y social por lo que han de ser orientadas las prácticas colectivas e individuales hacia la búsqueda de nuevas soluciones, aquí desglosadas.

Se propone ensayar nuevos conceptos territoriales que contemplen la participación ciudadana desde el momento de su generación, procedimientos que tengan como contenido la diversidad social, que cumplan con la calidad medioambiental y la economía ecológica, y que finalmente cobren sentido dentro de un concepto global de planificación a fin de ser capaces de impulsar una cultura poética.

Ha de ser recuperada una noción para la planificación integradora de múltiples factores en el proyecto arquitectónico. No basta con establecer el índice de impacto ambiental de ciertas actividades de construcción.

En el entendimiento de la Arquitectura y el Turismo como procesos holísticos, siempre será prioritario restaurar, intervenir sobre el patrimonio existente, antes que el crecimiento o la creación indiscriminada de nuevos territorios, que además ya no es posible.

Esta obra resulta eficaz para propulsar una cultura ambiental crítica. Superar la versión productivista y consumista, a través de una nueva visión poética y reflexiva, una metamorfosis especulativa que encontrase elementos válidos en el pensamiento y en la experiencia histórica y a la que podemos llamar “lógica social del espacio”.

La sociedad occidental valora el territorio de manera lábil, inútil e irreflexiva a partir de unos baremos mezquinos, promulgados por la cultura de los medios de masas, que además presentan el concepto de vacío o de naturaleza como algo desdeñable, cuando es justo al contrario.

Eventualmente se ha de buscar el equilibrio entre cultura, naturaleza, sociedad y tecnología, el Ekumene que el orientalista Ernest Fenollosa expresó así:

“A lo largo del siglo que viene la fuerza combinada del análisis científico y la sabiduría espiritual deberán unir para la eternidad la gracia entrelazada de la síntesis estética y el amor fraternal”.

Las herramientas científicas y arquitectónicas que se han desarrollado en este escrito van sin duda a generar una nueva sintaxis espacial. Puesto que ésta procede únicamente de la experiencia ontológica del medio ambiente, es posible traducirlas en aplicaciones tecnológicas e informáticas de utilidad inmediata , extensiva e intensiva.

Saludamos este tipo de iniciativas pues contribuirán a conocer mejor y a corregir los desequilibrios que se han venido produciendo en el hasta ahora errático devenir del género humano.

De su brillante potencial depende en gran medida la esperanza de una Humanidad doliente.

Aquí, Benito Sánchez-Montañés Macías puede parangonarse al postrer Goethe que reza,

“Alguien dijo: ¿por qué os empeñáis tanto en Homero, si después de todo no le entendéis? A lo que yo respondí: tampoco entiendo el Sol, la Luna o las Estrellas pero éstas pasan por encima de mi cabeza y en ellas me reconozco. Mientras las observo y contemplo su maravilloso curso regular, medito acerca de si, también de mí, algo bueno habrá de surgir.

© 2009 Kyoto



[1] Whereas the tourist generally hurries back home at the end of a few weeks or months, the traveller belongs no more to one place than to the next, moves slowly, over periods of years, from one part of the earth to another, knowing not when and where to return.

12.2.09

la simplicidad. michaux

últimamente michaux me rodea. no sé si será coincidencia o una de esas modas revival que ocasionalmente arrecian.
citas, conferencias, proyecciones, comentarios literarios... el perfil poliédrico del tipo se va perfilando ante mí.

la última impagable aportación ha sido de mi amigo paco beltrán desde su blog "cajas, cajitas, cajones..."
ahí va, gracias paco:

"Tal vez sea la propia simplicidad del asunto lo que nos conduce a error."
Edgar Allan Poe (1809-1849)


"Lo que ha faltado sobre todo hasta el presente a mi vida, ha sido simplicidad. Poco a poco comienzo cambiar.
Ahora, por ejemplo, siempre que salgo, llevo mi cama conmigo, y cuando una mujer me agrada,
la tomo y me acuesto con ella al instante.
Si sus orejas o su nariz son feas y grandes, se las quito juntamente con la ropa y las pongo
debajo de la cama. Allí las encontrará ella al partir. Sólo guardo lo que me agrada.
Si su ropa interior ganara al ser cambiada, la cambio en seguida. Ese será mi regalo.
Si entretanto veo a otra mujer más agradable que pasa, me excuso ante la primera y la
hago desaparecer inmediatamente.
Personas que me conocen sostienen que no soy capaz de hacer eso que digo; que no tengo
suficiente temperamento para ello. Yo también lo creía así, pero era porque no hacía todo
como se me antojaba.
Ahora, paso siempre muy lindas tardes. (Por la mañana trabajo.)"

La simplicidad

Henri Michaux

29.12.07

desasosiego, el libro

hace demasiados años leí un libro pronto y mal, sin penetrarlo, sin vivirlo... en realidad sin entenderlo, porque estaba en portugués y por aquel entonces yo creía, injustificadamente, hablar portugués.
gracias a mi amigo carlos, que me ha regalado una estupenda edición, he vuelto a emprender la tarea de leer el libro del desasosiego, de fernando pessoa. introducirse en este libro es una aventura, un periodo de la vida, un momento de inflexión. atreverse con este volumen no puede dejar igual a nadie con un umbral de sensibilidad superior al de un adoquín.
temo que no será la última entrada en el blog que provocará esta lectura.

el libro se presenta como una ficción construida en forma de fragmentos autobiográficos redactados por bernardo soares, uno de los heterónimos pessoanos. pero el resultado trasciende obvia y ampliamente el marco de la literatura creativa. la intensidad y precisión, la complejidad de las percepciones, sentimientos y construcciones mentales lo nombran como una obra cumbre de la autobiografía psicológica. sencillamente no es verosímil tal densidad de intensidad desde el simple afán creativo, literario, ni siquiera para el genio de pessoa.
bernardo soares queda así puesto en evidencia por la monumental personalidad de su creador que lo trasmina y se trasluce sin ocultación posible.
la elección de la ficción literaria no es sin embargo inútil. produce una libertad que le permite al autor desahogarse espiritual y creativamente sin tener que responder al rigor del ensayo o del tratado filosófico, terrenos que transita con soltura a lo largo del libro.

pero este comentario, casi de primera impresión, queda gravemente mutilado si no menciono la otra realidad pasmosa de la obra, que marea conforme uno va pasando páginas: su descomunal belleza literaria, sus hallazgos formales, musicales, visuales... la impresionante capacidad de manejar las palabras hasta hacer que el libro, literalmente, se te caiga de las manos y hace de su lectura una fiesta para la inteligencia y la sensibilidad.